Una pregunta del examen que consideras incorrecta, unos méritos que no se han valorado como esperabas o una decisión del tribunal con la que no estás de acuerdo. Durante unas oposiciones pueden surgir situaciones en las que el aspirante se pregunte si puede reclamar y, sobre todo, si el recurso de alzada es la vía adecuada para hacerlo.
Por eso, para un opositor es fundamental saber distinguir cuándo corresponde presentar una alegación y cuándo estamos realmente ante un recurso de alzada.
En este artículo de CEAPRO explicamos cómo funciona, qué plazo existe para presentarlo y en qué situaciones puede aparecer durante unas oposiciones.
¿Qué es un recurso de alzada?
El recurso de alzada permite pedir que una decisión administrativa sea revisada por un órgano superior al que la adoptó.
Forma parte del sistema de recursos del procedimiento administrativo común y se regula principalmente en los artículos 121 y 122 de la Ley 39/2015.
Aplicado a unas oposiciones, podemos entenderlo de una forma sencilla:
Si un órgano o tribunal adopta una decisión que puede ser recurrida y esa decisión todavía no pone fin a la vía administrativa, puede existir la posibilidad de pedir a su órgano superior que la revise.
¿Cuándo se puede presentar un recurso de alzada en unas oposiciones?
Durante un proceso selectivo se publican numerosos actos: listas de admitidos, plantillas de respuestas, calificaciones, baremaciones de méritos o acuerdos del tribunal. Pero no todos se recurren de la misma forma.
Como regla general, el recurso de alzada puede utilizarse contra una resolución o determinado acto administrativo que:
- No ponga fin a la vía administrativa.
- Sea susceptible de recurso.
- Afecte a los derechos o intereses del aspirante.
También puede utilizarse contra determinados actos de trámite especialmente relevantes, por ejemplo, cuando impiden continuar en el procedimiento o producen indefensión.
Esta distinción explica por qué un opositor no debe presentar automáticamente un recurso cada vez que aparece una publicación con la que no está de acuerdo.
Antes hay que comprobar qué trámite corresponde en ese momento del proceso selectivo.
Alegación, subsanación y recurso de alzada: no son lo mismo
Durante unas oposiciones pueden aparecer tres actuaciones distintas:
Subsanación
Sirve para corregir determinados defectos de la solicitud o documentación presentada.
Por ejemplo, si apareces provisionalmente como excluido porque falta acreditar un requisito y la convocatoria concede un plazo de subsanación, normalmente deberás utilizar primero ese trámite.
Alegación
Permite manifestar que no estás de acuerdo con una actuación provisional antes de que se adopte una decisión definitiva.
Puede aparecer, por ejemplo, ante:
- Una plantilla provisional de respuestas.
- Una baremación provisional de méritos.
- Una lista provisional.
- Determinados resultados provisionales.
Recurso de alzada
Entra en juego cuando ya existe una decisión administrativa recurrible que no pone fin a la vía administrativa.
Por tanto, alegar no es lo mismo que recurrir.
¿Se puede presentar un recurso de alzada contra una pregunta de examen?
No necesariamente.
Cuando un opositor detecta una pregunta que considera incorrecta, lo primero que debe hacer es consultar las bases de la convocatoria y las instrucciones publicadas por el tribunal.
Es frecuente que después del examen se publique una plantilla provisional y se abra un plazo específico para impugnar preguntas o presentar alegaciones.
Por ejemplo, una pregunta podría discutirse porque:
- Tiene dos respuestas que podrían considerarse correctas.
- Ninguna respuesta es válida.
- El contenido está fuera del temario establecido.
- Existe un error en el enunciado.
- La respuesta publicada como correcta contradice claramente la normativa aplicable.
Si existe un procedimiento específico para impugnar la plantilla provisional, ese será normalmente el primer cauce que deberá utilizarse.
El recurso de alzada podría aparecer en una fase posterior cuando exista una resolución susceptible de este recurso.
¿Se puede recurrir una lista de admitidos y excluidos?
Depende de si hablamos de una lista provisional o definitiva.
Lista provisional de admitidos y excluidos
Cuando se publica una lista provisional suele abrirse un plazo para subsanar errores.
Por ejemplo, una persona podría aparecer excluida porque:
- Falta algún documento.
- No consta correctamente el pago de una tasa.
- Existe un error en los datos aportados.
- No se ha acreditado inicialmente alguno de los requisitos.
En estos casos, la actuación habitual será subsanar dentro del plazo establecido.
Lista definitiva de admitidos y excluidos
Si después de la subsanación el aspirante continúa excluido, habrá que consultar la resolución y las bases para conocer el recurso correspondiente.
Si la decisión no pone fin a la vía administrativa, podrá entrar en juego el recurso de alzada.
Recurso de alzada contra decisiones del tribunal de una oposición
La Ley 39/2015 contiene una regla específica muy relevante para los procesos selectivos.
Los tribunales y órganos de selección no suelen estructurarse como cualquier otro órgano administrativo con un superior jerárquico evidente.
Entonces, ¿quién resuelve un recurso de alzada contra una decisión del tribunal?
El artículo 121.1 establece que los tribunales y órganos de selección de personal se consideran, a estos efectos, dependientes del órgano al que estén adscritos o, si no existe esa adscripción, del órgano que haya nombrado a su presidente.
Por ejemplo, si un tribunal calificador adopta una decisión susceptible de alzada, habrá que determinar cuál es el órgano administrativo del que depende a efectos del recurso.
Es un detalle particularmente importante en las oposiciones porque permite saber quién debe revisar la actuación del tribunal.
¿Dónde se presenta el recurso?
Una vez comprobado que procede el recurso de alzada, existen dos posibilidades.
Puede presentarse:
- Ante el órgano que dictó la decisión.
- Directamente ante el órgano superior competente para resolverla.
Por tanto, si el recurso se presenta ante el mismo órgano que adoptó el acto, no significa que sea incorrecto.
Ese órgano deberá remitir el recurso al competente para resolverlo, junto con el expediente correspondiente.
La Ley 39/2015 establece un plazo de diez días para realizar esta remisión.
¿Qué plazo hay para presentar un recurso de alzada?
Cuando existe una resolución expresa, la regla que debe recordar un opositor es muy sencilla: el plazo es de un mes.
| Situación | Plazo |
|---|---|
| Existe una resolución expresa | 1 mes |
| No existe resolución expresa y se ha producido silencio administrativo | Desde el día siguiente a aquel en que se produzcan los efectos del silencio |
| Plazo máximo para que la Administración resuelva el recurso y lo notifique | 3 meses |
¿Cuánto tarda en resolverse el recurso de alzada?
La Administración dispone de un máximo de tres meses para dictar y notificar la resolución.
El órgano competente puede:
- Estimar totalmente el recurso.
- Estimarlo parcialmente.
- Desestimarlo.
- Inadmitirlo si existe una causa legal.
También puede ocurrir que transcurran los tres meses sin respuesta.
Como regla general, en ese supuesto el recurso puede entenderse desestimado por silencio administrativo.
Existe una excepción denominada doble silencio, pero responde a una situación mucho más específica.
¿Qué se puede alegar en el recurso?
Un recurso de alzada debe explicar qué decisión se considera incorrecta y por qué debería revisarse.
No basta con manifestar que el aspirante no está de acuerdo con su nota o con la decisión del tribunal.
Dependiendo del caso, podría alegarse, por ejemplo:
- Una aplicación incorrecta de las bases.
- Un error en la valoración de un mérito.
- Una vulneración de las reglas del procedimiento.
- Un problema relacionado con la competencia del órgano.
- Una situación que haya provocado indefensión.
- Una infracción del ordenamiento jurídico.
Aquí aparecen los conceptos de nulidad y anulabilidad.
La nulidad de pleno derecho se reserva a defectos especialmente graves establecidos en el artículo 47 de la Ley 39/2015.
La anulabilidad, regulada en el artículo 48, abarca otras infracciones del ordenamiento jurídico que puedan afectar a la validez del acto.
¿Qué debe incluir un recurso de alzada?
El escrito debe permitir que la Administración entienda fácilmente quién recurre, qué decisión se está impugnando y qué se solicita.
Debe incluir, entre otras cuestiones:
- Nombre e identificación del recurrente.
- Acto o resolución que se recurre.
- Motivos por los que se considera incorrecto.
- Petición concreta que se realiza.
- Órgano al que se dirige.
- Fecha y firma.
- Datos correspondientes a las notificaciones.
En el caso de una oposición también conviene identificar claramente:
- La convocatoria.
- El cuerpo, especialidad o categoría.
- El tribunal, cuando corresponda.
- La prueba o fase afectada.
- La resolución o publicación concreta que se recurre.
Y si existen documentos que apoyan lo alegado, resulta conveniente aportarlos.
Alzada o reposición: una diferencia que debes conocer para el examen
Una de las comparaciones más habituales dentro del estudio del Derecho Administrativo es la diferencia entre recurso de alzada y recurso de reposición.
La regla básica es esta:
| Recurso de alzada | Recurso de reposición | |
|---|---|---|
| ¿Contra qué actos? | Actos que no ponen fin a la vía administrativa | Actos que sí ponen fin a la vía administrativa |
| ¿Quién resuelve? | El órgano superior | El mismo órgano que dictó el acto |
| Plazo ante acto expreso | 1 mes | 1 mes |
| Plazo para resolver y notificar | 3 meses | 1 mes |
| ¿Es potestativo? | No, hay que interponerlo antes de poder acudir a los tribunales contenciosos | Sí, puedo no interponerlo y acudir directamente a los tribunales contenciosos |
Además, hay una regla que conviene memorizar: contra la resolución de un recurso de reposición no cabe recurso de alzada.
¿Qué pasa después de resolver el recurso de alzada?
La resolución de la alzada pone fin a la vía administrativa.
Si el aspirante continúa considerando que la resolución no es conforme a Derecho, podrá valorar, cuando corresponda, acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa.
También existe el recurso extraordinario de revisión, pero únicamente puede utilizarse en los supuestos excepcionales establecidos por la ley.
Lo mismo ocurre con la revisión de oficio: no es una alternativa normal para quien simplemente ha dejado pasar el plazo del recurso.
Son mecanismos extraordinarios sujetos a requisitos específicos.
Preguntas frecuentes sobre el recurso de alzada en oposiciones
¿Cuándo procede el recurso de alzada?
El recurso de alzada procede contra resoluciones y determinados actos de trámite que no ponen fin a la vía administrativa. En unas oposiciones, puede utilizarse frente a determinadas decisiones del tribunal u órgano de selección cuando sean recurribles y todavía exista un órgano administrativo superior que pueda revisarlas.
¿Qué va después de un recurso de alzada?
La resolución del recurso de alzada pone fin a la vía administrativa. Esto significa que contra ella ya no cabe otro recurso administrativo ordinario.
Si el opositor continúa en desacuerdo con la decisión, podrá acudir, cuando proceda, a la jurisdicción contencioso-administrativa.
¿Cuándo se puede impugnar un examen de oposición?
Un examen de oposición puede impugnarse cuando exista un motivo que permita cuestionar una pregunta, la plantilla de respuestas, la calificación u otra decisión del órgano de selección, pero el momento y el procedimiento dependen de cada convocatoria.
¿Cuáles son los motivos comunes para impugnar una oposición?
Los motivos dependerán siempre del acto concreto y de las bases, pero entre las causas que pueden justificar una impugnación están la aplicación incorrecta de las bases, errores en la corrección o puntuación, una valoración incorrecta de méritos, defectos relevantes del procedimiento o actuaciones que vulneren los principios de igualdad, mérito, capacidad, transparencia, imparcialidad u objetividad.
El recurso de alzada, una figura que conviene entender más allá del temario
Para quien estudia unas oposiciones, el recurso de alzada tiene una doble importancia.
Por un lado, puede aparecer en preguntas de examen relacionadas con la Ley 39/2015.
Por otro lado, es una figura en la que el propio opositor puede encontrarse durante el proceso selectivo si necesita cuestionar una determinada decisión administrativa.
Por eso, más que memorizar únicamente que «la alzada se presenta en un mes y se resuelve en tres», conviene comprender su lógica: qué actos pueden recurrirse, cuándo existe primero un trámite de alegaciones o subsanación y quién debe revisar la decisión.
Son contenidos que forman parte de materias comunes en procesos como las oposiciones de Educación Social de la Junta de Andalucía y las oposiciones de Arquitectura Técnica de la Junta de Andalucía.
En CEAPRO trabajamos estos conceptos jurídicos buscando que el opositor no se limite a memorizar la norma, sino que comprenda cómo funciona y sepa aplicarla correctamente ante una pregunta de examen o ante una situación real dentro de su proceso selectivo.

